Crecimiento de una planta

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Buenas!

Si estás aquí lo más probable es que hayas visto la primera parte del curso donde explicábamos cómo plantar una semilla.

Si todo fue bien habrás conseguido algo como esto:

Maceta con girasoles recién nacidos
Maceta con girasoles recién nacidos
Calabazas recién nacidas
Calabazas recién nacidas
Calabaza recién nacida en arriate
Calabaza recién nacida en arriate

Si no tuviste suerte, no desesperes, aún recuerdo la primera vez que planté algo, de cuatro o cinco semillas salieron sólo dos. Hay muchos factores que pueden estar influyendo en que no salgan tus semillas, lo mejor es que pruebes cambiando algunas cosas:

  • Usando otras semillas
  • Usando otra tierra
  • Colocando la planta o maceta en otra ubicación donde haya más sol
  • Prueba también echando un poco más de agua (esto sólo si la tierra estaba muy seca)

Si conseguiste que saliera alguna planta, enhorabuena, este es un pequeño paso para tu huerto pero un gran paso para tu futuro como agricultor urbano!

Pero si crees que lo difícil ya pasó no podías estar más equivocado. Ahora viene lo complicado, que es conseguir “mantener con vida” la planta hasta que de frutos.

Crecimiento de una planta

El crecimiento de una planta es un proceso muy complejo que no vamos a explicar aquí, porque no es el objetivo de este curso, pero baste decir que una vez ha nacido la planta, ella sola irá creciendo gracias a la luz solar y alimentándose de los nutrientes de la tierra y el agua.

Nuestra labor ahora es básicamente asegurarnos que no le falta agua y deleitarnos viendo como crece, a veces a pasos agigantados, a veces un poco más despacio, puede variar en función de la planta, la tierra y otros factores, pero hemos escogido calabazas, melones y girasoles entre otras cosas por su relativa rapidez en el desarrollo, así que deberías ver progresos a diario.

Atención, esto es muy importante: No os obsesionéis con regar la planta, demasiada agua no es bueno, igual que tu te ahogas si estas demasiado tiempo en una piscina, a las plantas les ocurre lo mismo. Un error de principiante es ahogar la planta por echarle demasiada agua, si me hubieran dado un euro por cada planta que he ahogado…. podría comprarme unas cuantas herramientas para trabajar en mi huerta!

Como regar las plantas

Aquí cada maestrillo tiene su librillo y seguro que muchos no estarán de acuerdo con lo que voy a explicar, pero que queréis que os diga, a mi me funciona. Os aconsejo que probéis y os equivoquéis, la experiencia os irá enseñando a cometer menos errores con el tiempo, no hay otro modo de aprender. A cultivar plantas se aprende cultivando, si buscáis atajos lo más probable es que acabéis fracasando y frustrados. Pero no os desaniméis, seguid leyendo y veréis como no es tan complicado, con los consejos que os voy a dar os irá bien! 🙂

Una vez la planta ha nacido, lo mejor es regarla echando el agua sobre la tierra pero no directamente sobre la planta, a un lado dejando unos centímetros de margen es más que suficiente, pues las raíces irán “naturalmente” creciendo en dirección a donde se encuentre el agua. El motivo por el que no se aconseja regar directamente “sobre” la planta es porque en primer lugar no la beneficia en nada, pues son las raíces las que absorben el agua, y no el tallo, y en segundo lugar, puede ser contraproducente si por ejemplo hace mucho calor y se forma una corteza o un terrón de tierra junto al tallo, esto podría ocasionar que la planta se seque. También, al ser una planta “recién nacida”, el tallo es muy débil, y si no se echa el agua con sumo cuidado, se puede quebrar fácilmente y adios planta.

Cuanta cantidad de agua hay que echar? y con qué frecuencia?

Muy buena pregunta, depende de muchos factores: del tamaño de la maceta o la superficie/terreno donde se encuentra la planta, del sol, el viento, y la temperatura que haya, del tamaño de la planta, del aspecto de la tierra, y por supuesto, de si ha llovido!

Por lo general en la primera etapa de la planta, si la tienes en una maceta y le da el sol durante gran parte del día, puedes regarla con medio vasito cada día y debería ser más que suficiente, incluso menos si ves que la tierra sigue húmeda desde el día anterior.

Yo generalmente prefiero echarle de menos que de más, porque el agua es un bien escaso y la planta es más fuerte de lo que parece, puede sobrevivir sin agua durante más tiempo del que imaginas. En mi experiencia, si riegas a diario, lo más probable es que acabes echándole agua de más, por lo que te aconsejaría regarla cada dos o tres días con un vasito, y sólo si ves que la tierra está completamente seca.

Es más, te voy a enseñar un truco que me explicó mi padre para que la planta aguante más tiempo sin necesidad de regarla. Básicamente, la idea es que tu tienes que regar para que la tierra esté húmeda porque es lo que necesita la planta para crecer… pero y si consiguieras alargar el tiempo que la tierra se mantiene húmeda usando la misma cantidad de agua? De esta manera no necesitarías regar tan a menudo y el resultado sería el mismo. Como ya he dicho, es mejor evitar malgastar agua en la medida de lo posible así que cualquier cosa que podamos hacer en este sentido es de gran ayuda.

En este caso, la técnica utilizada para que la humedad se mantenga el máximo tiempo posible es poner encima restos de poda, o de otras plantas que de otro modo tiraríamos directamente a la basura y así se aprovechan doblemente. Básicamente si tienes alguna planta muerta, restos de un árbol más grande, hojas secas, o cualquier otra cosa que creas que puede favorecer que se mantenga la humedad por más tiempo, colócalo junto a tu planta, y cuando riegues levanta esta capa y echa el agua directamente debajo.

Te enseño unos ejemplos aquí mismo:

A un lado hay una planta de calabaza y al otro una planta de melón, a que no adivináis cual es cual? Entonces, en el medio se coloca el material que comentábamos antes, y el objetivo es que de algún modo proteja y mantenga húmeda la tierra por más tiempo, ya que ahora el sol incidirá sobre esa capa en lugar de sobre la tierra directamente, podéis probar a ponerlo y a no ponerlo y veréis como si se hace bien (en este ejemplo hay muy poco, habría que poner entre el doble y el triple, abajo se ve un ejemplo mejor), las plantas aguantan el doble de tiempo con la misma cantidad de agua.

Aqui están mis queridos girasoles, los cuales transplanté del tiesto al jardín y a los que he rodeado de esa capa de hojas que podéis apreciar en la foto.

Finalmente lo único que nos queda es esperar pacientemente y echarles un ojo de vez en cuando para asegurarnos de que todo va bien.

A continuación os pongo unas cuantas fotos para que vayáis viendo la evolución y los problemas que han ido surgiendo!

Primero vamos con los Girasoles, hasta ahora mis esperanzas están sobre todo con ellos,  ahora veremos por qué no soy tan optimista con la calabaza…

Esta foto des de al cabo de una semana o unos diez días desde que se plantaron.

Esta foto está hecha a los 15 días

Esta foto esta hecha al cabo de un mes, como veis, los girasoles progresan adecuadamente. Como les estaban saliendo muchas malas hierbas al rededor, con unos guantes y un poco de cuidado les hice un poco de mantenimiento:

Y hasta aquí los girasoles, ya veremos que pasa en la última parte del curso.

Ahora vamos con la pobre calabaza, esto en cualquier curso serio no lo explicarían porque se supone que todo sale siempre bien y son todos unos expertos, pero en la vida real a veces las cosas no salen como uno espera, y como no tengo nada que ocultaros, os voy a enseñar la progresión de la calabaza. De entrada he de decir que la he regado con la misma frecuencia y la misma cantidad de agua que a los girasoles.

Al cabo de una semana / diez días ya no pintaba demasiado bien, y eso que nació antes y parecía que salía con más fuerza inicialmente. En este punto le eché un poco más de agua y veamos que pasó.

Mejoró sensiblemente a los 15 días y creí que ya habíamos superado el bache, pero veamos como ha seguido la evolución…

Al cabo de un mes desde su nacimiento, la planta ha ido creciendo, pero las hojas indican claramente que está teniendo falta de agua, a pesar de mis esfuerzos.

Mi teoría es la siguiente: esta planta está rodeada por ambos lados por unos rosales que tienen varios años, cuyas raíces son largas y profundas, y están quitándole todo el agua a mi pobre calabaza. Por lo tanto, por mucho que la riegue no va a servir de nada.

Como intento a la desesperada he cavado dos “zanjas” a ambos lados de la calabaza rompiendo cualquier raíz que hubiera debajo, con la vana esperanza de que dejen de robarle el agua y a ver si conseguimos que sobreviva, porque ahora mismo está agonizando la pobre.

Y hasta aquí puedo leer, ya veremos que ocurre.

Queréis saber que ocurre con la calabaza y con los girasoles, y con la planta de melón? Estad atentos, la próxima semana os lo cuento!

Como siempre, nos vemos en la huerta urbana!

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